El cuento de la gacela - Las mil y una noches
Sabe, ¡oh gran efrit! [ Efrit: astuto, sinónimo de genio] que esta gacela era la hija de mi tío [ Por eufemismo suelen llamar así los árabes a sus mujeres. No dicen suegro, sino tío; de modo que la hija de mi tío equivale a mi mujer. ] carne de mi carne y sangre de mi sangre. Cuando esta mujer era todavía joven, nos casamos y vivimos juntos cerca de treinta años. Pero Alah no me concedió tener de ella ningún hijo. Por esto tomé una concubina, que, gracias a Alah, me dió un hijo varón, más hermoso que la luna cuando sale. Tenía unos ojos magníficos, sus cejas se juntaban y sus miembros eran perfectos. Creció poco a poco, hasta llegar a los quince años. En aquella época tuve que marchar a una población lejana, donde reclamaba mi presencia un gran negocio de comercio. La hija de mi tío, o sea esta gacela, estaba iniciada desde su infancia en la brujería y el arte de los encantamientos. Con la ciencia de su magia tra...