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Sola y su alma - Thomas Bailey Aldrich

Una mujer está sentada sola en una casa. 
Sabe que no hay nadie más en el mundo: todos los otros seres han muerto. 
Golpean a la puerta.


Los ojos culpables - Ah'med Ech Chiruani

Cuentan que un hombre compró a una muchacha por cuatro mil denarios. Un día la miró y echó a llorar. La muchacha le preguntó por qué lloraba; él respondió:

—Tienes tan bellos ojos que me olvido de adorar a Dios.

Cuando quedó sola, la muchacha se arrancó los ojos. Al verla en ese estado, el hombre se afligió y le dijo:

—¿Por qué te has maltratado así? Has disminuido tu valor.

Ella le respondió:

—No quiero que haya nada en mí que te aparte de adorar a Dios.

A la noche, el hombre oyó en sueños una voz que le decía: «La muchacha disminuyó su valor para ti, pero lo aumentó para nosotros y te la hemos tomado». Al despertar, encontró cuatro mil denarios bajo la almohada. La muchacha estaba muerta.