En sus cuentos, Quiroga juega mucho con la mente y con lo que esta puede interpretar. Este relato inicia con una descripción inverosímil cuya explicación se va desarrollando a lo largo de la historia.
El autor juega con la idea del vampiro, pero no como una maldición folclórica ni como una sed de sangre, sino como la manifestación médica y psicológica de un cerebro roto por la culpa y el dolor.
A medida que se le van revelando los eventos al lector, estos se presentan confusos, tal como deben estar en la mente del protagonista; esto complementa el texto para convertir el cuento en algo realmente admirable.
Me gusta este relato por lo perturbador que resulta y por su final inesperado, el cual posee un gran toque de ironía.
Recomiendo
ampliamente este cuento. Espero
que lo gocen tanto como yo cada vez que regreso a su lectura.
Te invito a leerlo en el siguiente enlace:
https://sivela.blogspot.com/2010/04/horacio-quiroga-el-vampiro.html