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Lo que trajo el gato - Patricia Highsmith

Los segundos de pensativo silencio en la partida de Intelect fueron interrumpidos por un crujido del plástico en la trampilla de la gatera: Portland Bill volvía a entrar. Nadie le hizo caso. Michael y Gladys Herbert iban en cabeza, Gladys un poco por delante de su marido.  Los Herbert jugaban al Intelect a menudo y eran muy hábiles. El coronel Edward Phelps —vecino y buen amigo— avanzaba renqueando y su sobrina americana, Phyllis, de diecinueve años, lo estaba haciendo muy bien, pero había perdido interés en los últimos diez minutos. Pronto sería la hora del té. El coronel estaba amodorrado y se le notaba. —Mito —dijo el coronel pensativamente, empujándose el bigote a lo Kipling con el dedo índice—. Lástima, estaba pensando en terremoto. —Tío Eddie, si tienes mito —dijo Phyllis—, ¿cómo ibas a poner terremoto? El gato hizo un ruido más prolongado en su trampilla y, ya con la negra cola y los cuartos traseros a manchas dentro de la casa, retrocedió tirando de algo hasta que pas...

El beso de la muerte - Kathy Reichs

- ¡No! -protesté mientras el terror superaba mi decisión de no perder la calma. Con un brazo oprimiéndome la tráquea y el otro doblando mi codo en un ángulo terriblemente doloroso, Pascal me condujo a través de la multitud. La hoja de la navaja saltaba con cada paso y yo sentía la sangre que bajaba por el costado del cuello. La furia y el pánico habían disparado mi adrenalina y mi mente gritaba órdenes contradictorias. ¡Haz lo que te dice! ¡No vayas con él! Miré frenéticamente a todas partes buscando alguna fuente de ayuda. El tío de la barra se limitaba a observar nuestros progresos entre la muchedumbre, mientras las volutas de humo bailaban delante de su rostro. En la gramola sonaba música rockabilly a toda pastilla. Oía silbatinas y abucheos, pero los rostros que pasaban junto a nosotros eran pasivos, tallados en la apatía. Nadie mostraba interés por lo que me estaba pasando. ¡No permitas que te saque del bar! Luché y me retorcí tratando de librarme de su abrazo,...