Las andanzas de Pulgarcito, el hijo del sastre - Hermanos Grimm
Érase una vez un sastre que tenía un hijo que se había quedado tan pequeño que no era mayor que un pulgar, y por eso se llamaba Pulgarcito. Tenía, sin embargo, coraje en el cuerpo y le dijo a su padre: -Padre, tengo que ir a recorrer mundo. -Está bien, hijo mío -le contestó el padre y tomó una aguja de zurcir y a la lumbre le puso un nudo de lacre encima-. Aquí tienes una espada para el camino. El sastrecillo salió a recorrer mundo y se puso a trabajar primero para un maestro artesano, pero allí la comida no era lo bastante buena para él. -Señora maestra -dijo Pulgarcito-, como no nos dé mejor comida, mañana temprano escribiré en la puerta de su casa con tiza: «Patatas demasiadas, la carn...