Roja como la Sangre - Tanith Lee
La bellísima reina bruja abrió la caja de marfil del espejo mágico. De oro oscuro era el espejo, oro oscuro como el cabello de la reina bruja que caía en abundancia sobre su espalda. De oro oscuro era el espejo y tan antiguo como los siete atrofiados árboles negros que crecían más allá del pálido vidrio azul de la ventana. —Speculum, speculum —dijo la reina bruja al espejo mágico—. Dei gratia. —Volente Deo. Audio. —Espejo, ¿a quién ves? —Te veo a ti, señora. Y al resto del reino. Con una excepción. —Espejo, espejo, ¿a quién no vees? —No veo a Bianca. La reina bruja se santiguó. Cerró la caja del espejo y, caminando lentamente hasta llegar a la ventana, observó los viejos árboles a través de las hojas de vidrio de color azul pálido. Otra mujer había estado frente a esta ventana hacía catorce años, pero ella no era como la reina bruja. Su cabello negro le llegaba a los tobillos y vestía una túnica carmesí que se ceñía bajo sus pechos, puesto que se encontraba en avanzado estado d...