Viajero al infierno - Philip Latham
El sábado y el domingo eran, naturalmente, los días de mayor afluencia en el Museo Colfax. A Samuel Baxter todos los días solían antojársele iguales, por lo que no le molestaba en lo más mínimo el hecho de que sus jornadas de ocio cayeran en medio de la semana. En realidad, le gustaba levantarse tarde y vagar por el piso mientras los otros debían madrugar y trabajar duro... Pero a la señora Baxter, aquello la molestaba tremendamente. Pues nada disgusta tanto a una mujer como el tener que estar metida en la cocina fregando la vajilla mientras su marido está cómodamente instalado ante el televisor con una buena caña de cerveza. Quizá no le hubiera importado que Sam descansara cuando los demás también lo hacían. Pero estar sentado sin hacer nada en un lunes o un martes, ¡eso era intolerable! Así, no era pura casualidad el que la señora Emily Baxter sintiera la necesidad de limpiar el polvo en la sala de estar, cuando el partido de béisbol estaba en su punto culminante o cuando a...