El cambio marino - Jean Cox
Dejó su coche aparcado al borde del risco, que tenía unos sesenta metros de caída antes de acabar en el mar. Se detuvo junto a él, mirando hacia abajo. Un solo paso bastaría. Se precipitaría por los aires en una lenta voltereta (eso suponía) y se estrellaría sobre la arena que había justo debajo, con un resonante y desagradable golpe..., el único golpe que él podía dar. Pero no, no había ido hasta allí para eso. No exactamente. Tendría que encontrar un modo más lento de bajar hasta el agua. Así lo hizo, abriéndose paso cautelosamente (para no caerse y hacerse daño) por un camino tortuoso y difícil, manchándose los zapatos de barro, hasta llegar a la playa. Se detuvo sobre la arena, al borde del agua, y miró a su alrededor. Sí, aquél era el lugar. Su padre había ido allí diez años atrás y se había ahogado. James Gordon había sido feliz en su matrimonio y tenido mucho éxito con las mujeres; había gozado de dinero, salud y un amplio respeto social, y fue famoso en más de un...