La mejor mentira - Cuento judío
Hershele vivía en una pequeña aldea de Polonia que se llamaba Ostropolie. Era un hombre muy pobre, y le costaba alimentar a su familia. Sin embargo, tenía tanta alegría de vivir que se podía permitir venderle un poco a los demás. Un día, hambriento como de costumbre, Hershele entró en una panadería. –¿Me daría uno de esos pancitos con semilla de amapola? –le pidió al panadero. –Cómo no, Hershele, siempre que tengas con qué pagarlo –dijo el panadero. Y le alcanzó un pancito de aspecto tierno y delicioso. Hershele lo miró por todos lados sin mucho interés y finalmente se decidió: –Disculpe, pero cambié de idea, se lo devuelvo. Prefiero esa rosquita dulce. El precio es el mismo, ¿verdad? El panadero volvió a poner el pan en su lugar y le dio a Hershele la rosquita. –¡Mmm, qué deliciosa! –dijo nuestro pícaro amigo–. Creo que voy a comérmela aquí mismo. Dicho y hecho, se la devoró en un instante sin dejar ni una miga. Se estaba por ir cuando el panadero lo detuvo. –He...