Pasteles de bebé - Neil Gaiman
Hace unos años todos los animales se fueron. Nos despertamos una mañana y ya no estaban allí. Ni siquiera nos dejaron una nota o nos dijeron adiós. Nunca acabamos de entender adónde se habían ido. Los echábamos de menos. Algunos pensamos que el mundo se había acabado, pero no era así. Sencillamente, no había más animales. Ni gatos, ni conejos, ni perros, ni ballenas, ni peces en los mares, ni aves en los cielos. Estábamos completamente solos. No sabíamos qué hacer. Vagamos perdidos un tiempo y entonces alguien señaló que, sólo porque ya no había animales, no teníamos por qué cambiar nuestras vidas. No teníamos por qué cambiar nuestras dietas o dejar de poner a prueba productos que podrían hacernos daño. Después de todo, aún quedaban los bebés. Los bebés no saben hablar. Apenas se pueden mover. Un bebé no es una criatura racional y pensante. Hicimos bebés. Y los usamos. Algunos nos los comimos. La carne de bebé es tierna y suculenta. Los despellejamos y nos decor...