lanzó en un grito el alma desgarrada;
después, eché a reír, y en aquel punto
me despertó mi propia carcajada.
“Sueños” Heinrich Heine
Cual gota cuyo rostro se fractura
es mi sonrisa que recuerda la hora
cuando puse en tu vientre, hecha de aurora
una pequeña perla de locura.
Surge tu sombra de la torcedura
de un cristal vuelto pócima impostora
pues en mi paladar, quien más te añora,
milagro inverso al vino hizo aguadura.
La foto sin sonrisas, se repite
y aunque depositó en mi alma la seca
perla de la amargura, haré un desquite:
si de ese instante quedan sólo cáscaras
ríamos, que entre más grande es la mueca
de dolor, lo serán también sus máscaras.
Deja que en tu vida entre el enigma de la lectura de lo asombroso, lo otro, lo oculto, lo que siempre acecha a un paso de tu hombro izquierdo, el escalofrío que percibiste con el rabillo del ojo.
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Rincón de la poesía: En un lugar de tu vientre - Jesús Gómez Morán
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