Deja que en tu vida entre el enigma de la lectura de lo asombroso, lo otro, lo oculto, lo que siempre acecha a un paso de tu hombro izquierdo, el escalofrío que percibiste con el rabillo del ojo.
Vampire The Masquerade - Vampiros y el sexo
VENTRUE: Gracias a todos por venir. Como es de costumbre tenemos una situación entre manos de la cual necesitamos hablar.
TOREADOR: ¿El desastre ocurrido en el Instituto de Arte por alborotadores anónimos? (mirada agresiva a Brujah).
TZIMISCE: ¿Caitiff corriendo como salvajes? (mirada agresiva a Brujah).
TREMERE: ¿El desastre en las librerías públicas? (mirada agresiva a Brujah).
BRUJAH: (lanza una encantadora sonrisa a todos y sube los pies a la mesa).
VENTRUE: No. Esta noche tenemos que discutir... y lo digo con dificultad... sexo.
(Se hace un profundo silencio)
MALKAV: (Se levanta moviendo los brazos hacia delante y detrás, mirando hacia Gangrel) Vamos a hablar de SEXO ne-na. Vamos a hablar de TU y YO.
GANGREL: (Con furia) Mejor no.
RAVNOS: Juro por la sangre de mi familia que ella me dijo que tenía 18.
VENTRUE: Malkav, por favor siéntate yo... (parpadea y voltea hacia Ravnos) Um... bueno... (niega con la cabeza). Ésta es una discusión SERIA.
LASOMBRA: Entonces ¿que hay ACERCA del sexo?.
VENTRUE: El problema es que a muchos de ustedes toman su no vida como permiso para una orgía post-mortem. Tenemos reglas políticas. Estándar que seguir. Somos el siguiente nivel en la evolución, el SEXO ya no es más PLACENTERO para nosotros.
TOREADOR: (Mira hacia Giovanni; dice suavemente) Puedes decir ESO de nuevo.
GIOVANNI: Bueno si algunas personas no solamente se ACOSTARAN como los cadáveres que son.
BRUJAH: ¿No es más PLACENTERO? (niega con la cabeza) Créeme. Lo estás haciendo mal chavo.
VENTRUE: Miren. Nuestra lujuria es por la SANGRE. No placeres físicos y deseos.
BRUJAH: POR FAVOR... digo, la sangre es buena... pero ¿cuándo fue la última vez que te hicieron voltear la cabeza unos paquetes médicos doble D?
MALKAV: Frótalo. Córtalo. Recíclalo. Hazte un cóctel.
RAVNOS: Habla por ti mismo tonto, algunos de nosotros caemos en grupos más grandes.
MALKAV: Ohh, relincha como caballo.
RAVNOS: (sonrie)
MALKAV: Vuela
VENTRUE: No es solo la perspectiva masculina de nuestro pequeño grupo Brujah muchas de las MUJERES se involucran en actividades sexuales muy seguido.
MALKAV: (repentinamente serio) ¡Eso es asqueroso! Eso es... vil. MAL. Demando justicia. Denme nombres y direcciones de esas mujeres y yo veré que reciban lo que yo... lo que ellas merecen.
GANGREL: (Zapea a Malkav) Siéntate tonto. Tienes tantas posibilidades de acostarte como el pedazo de pus de allá (señala hacia Nosferatu).
NOSFERATU: (Indignado). Esto viniendo de la señorita bestia.
GANGREL: (Con furia) ¡Cuidado feito!.
NOSFERATU: El sexo no es extraño para mi, querida rascatroncos.
TZIMISCE: (Rascándose la nariz) El sexo no... jabón. Pero eso es una historia distinta.
ASSAMITA: No es algo que particularmente me importe viendo que tengo MEJORES cosas que hacer con mi tiempo que involucrarme en actividades sin sentido... ¿pero esto significa que ya no seremos capaces de tener sexo?.
MALKAV: ¡Se ha caído y no puedo levantarlo!.
TOREADOR: (Voltea hacia Giovanni) He estado ahí, he hecho eso.
GIOVANNI: HABIA FRIO Y ESTABA CANSADO!!!!
(Todos voltean hacia Giovanni, el cual se encoge lentamente en su asiento).
VENTRUE: (Ignorando a los demás) No Assamita. Simplemente significa que no obtendrás más placer de él. Puedes pretenderlo por la sangre. Si quieres. Para mantener las apariencias. Pero ya no tienes DESEO por el sexo.
BRUJAH: Sí... especialmente después de saber que Nosferatu lo ha hecho (hace una cara) es una imagen mental que no quiero.
MALKAV: Bombeando FEO... mono sexual. La leprosa lambada del amor. Oral...
GANGREL: (Zapeando a Malkav) ¡Cállate!. Nos estas enfermando a todos, pequeño fenómeno raro.
TREMERE: Entonces ¿cuál es el punto de la seducción si no vas a tener sexo?
VENTRUE: La seducción es para que puedas obtener sus sangre sin tener sospechas. POR ESO es que nuestra mordida es tan placentera para ellos. Suplanta al sexo.
(Murmullos)
VENTRUE: Bueno. ¿Últimos pensamientos? ¿comentarios?.
BRUJAH: ¿Estas seguro de que no estas haciendo esto porque tu no te puedes acostar con nadie y estas enojado con los que sí podemos?
GANGREL: Bueno, puedo tirar mi agenda.
NOSFERATU: Por favor hazlo, estoy seguro que al reino salvaje le encantaría encontrarla.
TOREADOR: (Sonriendo) Hay excepciones para cada regla.
TZIMISCE: (Comparte la sonrisa) Exacto.
MALKAV: Entonces ¿qué onda con el jalar y nalguear? ¿qué pasó con eso? Saben, el jalar y el nalguear yo era REALMENTE bueno es eso.
RAVNOS: Las reglas se hicieron para romperse.
VENTRUE: Se acabó la sesión y recuerden, ya no estamos interesados en el sexo. La sangre es nuestro sexo.
MALKAV: (Dice quedito) Cree en eso y estarás más loco que yo.
VENTRUE: ¿Qué dijiste?.
MALKAV: Nada. Solamente comentaba sobre el clima. (Con una sonrisota)
Señor amor tímido - Fabián Sevilla
Archivaldo era muy pero muy tímido. Tanto que se pedía permiso para mirarse en el espejo. Estaba enamorado de una chica que viajaba en el mismo colectivo que él, de lunes a viernes, a la ida y vuelta del trabajo. Linda y de ojos tristones, se sentaba siempre hacia la ventana, en la séptima fila, de la Línea 60.
Él jamás le habló o la miró de frente. Fue todo un logro animarse a ocupar el asiento del pasillo junto a ella en cada viaje, de lunes a viernes de ida y vuelta del trabajo, en los últimos cinco años.
Una vez carraspeó la garganta para llamar su atención. Pero la chica ni lo escuchó. Siempre leía el diario, de ida y vuelta, de lunes a viernes, durante los últimos cinco años. Otra vez, Archivaldo quiso ofrecerle una pastilla, pero se puso tan nervioso que en una frenada las mentitas rodaron por todo el colectivo. Ella, leía. Ni lo notó.
Un día, el tímido enamorado sacó coraje y puso este aviso en la página 3 del diario:
A la chica de ojos tristones que de lunes a viernes viaja en el 60, de ida y vuelta, en el asiento de la ventana de la 7º fila:
¿Tiene novio?
Firma: Señor Amor Tímido
La mañana siguiente, en el colectivo, esperó alguna reacción de su amada. Nada. Pero al otro día, Archivaldo encontró este aviso en la página 3 del diario:
Al Señor Amor Tímido:
No
Firma: La chica de ojos tristones que de lunes a viernes viaja en el 60, de ida y vuelta, en el asiento de la ventana de la 7º fila.
¡Qué feliz se puso! Tanto que sopó el diario en el café con leche, se metió una medialuna bajo al brazo y así salió a la calle. El viaje fue como siempre: él en silencio, ella pegada a la lectura.
Al otro día, apareció este anuncio:
A la chica de ojos tristones que de lunes a viernes viaja en el 60, de ida y vuelta, en el asiento de la ventana de la 7º fila:
¿Cómo se llama?
Señor Amor Tímido
Nuevamente, en el desayuno Archivaldo se desayunó con que se llamaba Margarita. Fue y publico esto:
¡Qué lindo! Como la flor
Señor Amor Tímido.
En la página 3 del diario del día siguiente, el tímido leyó:
Al señor Amor Tímido:
Si, ¿vio?
Aviso va, aviso viene, comenzaron a conocerse. En letras de molde se contaron cosas como la música que escuchaban, las películas que preferían, lo que habían comido ayer y cenarían hoy, el gusto compartido por los animales y los enanos de jardín, sus coincidencias sobre política, geografía o sabores de helados; también sus diferencias respecto a literatura, modelos de zapatos o si la ch es o no una letra.
Un lunes, tras ver de reojo que ella acariciaba el anuncio de aquel día, Archivaldo se animó. Le dijo como al pasar:
-¡Qué loco, no!
-¡Ajá! Loco, pero lindo.
Los avisos siguieron apareciendo, generando un efecto dominó inesperado. De pronto todas las chicas de ojos tristones de la ciudad creyeron ser la que de lunes a viernes viajaba en el 60, de ida y vuelta, contra la ventana de la 7º fila. Y cada vergonzoso solitario pensó que era el Señor Amor Tímido. Así, los que como Archivaldo gustaban de alguien se animaron y confesaron su amor. Las personas de ojos tristones estuvieron atentas a ver quién podía ser su amor tímido y descubrieron que siempre, alguien, las quería en secreto pero tenía vergüenza de decírselo.
Se formaron parejas. Los titulares anunciaban el crecimiento del índice de enamorados y el descenso del de tímidos y el de ojos tristones. En la página 3, seguían los avisos.
A esa altura, Archivaldo y Margarita ya conversaban en sus viajes. Ella le leía las noticias y él le daba su opinión. También hablaban de los anuncios. Que, ¿quiénes serían el Señor Amor Tímido y la chica de ojos tristones que de lunes a viernes viaja en el 60, de ida y vuelta, hacia la ventana de la 7º fila? ¿Dónde vivirán? ¿Serán rubios, morochos, pelados, altos, bajos, gordos, flacos? ¿Se conocerían alguna vez?
Así, él ganó confianza y a ella, su habitual compañero de viaje comenzó a gustarle. Por eso, un día Archivaldo (y toda la ciudad), leyó el siguiente anuncio:
Al estimado Señor Amor Tímido:
Le ruego me disculpe, pero no puedo seguir con esto. Hay alguien que me gusta y no sería correcto avivar su ilusión. Espero me entienda.
Suya
La chica que ya no tiene ojos tristones que de lunes a viernes viaja en el 60, de ida y vuelta, en el asiento de la ventana de la 7º fila.
La ciudad entera esperó con ansias hasta el otro día. En parques, bares, oficinas, esquinas y colectivos, se leyó:
A la querida chica que ya no tiene ojos tristones que de lunes a viernes viaja en el 60, de ida y vuelta, en el asiento de la ventana de la 7º fila:
La entiendo. No tiene por qué disculparse. Espero que ese alguien que le gusta, la haga muy feliz. Hasta la vista.
Señor Amor Tímido
Los avisos dejaron de aparecer. Pero afortunadamente, los porcentajes de tímidos y ojos tristones se mantuvieron en el piso. Los de enamorados, estables.
Archivaldo ya no viajó en silencio. Margarita no se pegaba al diario. Iban y venían, de lunes a viernes, sentados en cualquier parte del colectivo o parados, pero tomados de la mano.
Sábados y domingos disfrutaban de su amor. Sin timidez.