Cae la briza de tus rezos en mi cuerpo , tus lágrimas con como lluvia que apaga mi último sol, bajo la esquelética caja con mis restos y tus manos nunca dejarán de tocar mi recuerdo...
Estas frases las escribí en un tiempo donde perdí a mi hija, cuando ella se va y tu mundo se derrumba, cuando no te queda nada de ella más que una foto que se seca y algo que usaba siempre.
El corazón es simple y los recuerdos duros, sin embargo, a pesar del dolor... ya no lloro como antes, pero sigo sintiendo su ausencia.
Deja que en tu vida entre el enigma de la lectura de lo asombroso, lo otro, lo oculto, lo que siempre acecha a un paso de tu hombro izquierdo, el escalofrío que percibiste con el rabillo del ojo.
Mostrando entradas con la etiqueta silencio.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta silencio.. Mostrar todas las entradas
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)