Los trapos sucios - Elvira Lindo
La crueldad de una madre Después de que pasara lo que pasó, yo me puse tan tan triste que mi madre casi tiene que llamar a la psicóloga de guardia. La psicóloga de guardia es la misma que la de todos los días, la sita Espe; lo que pasa es que últimamente se ha comprado un móvil y los de la Asociación de Padres se encargaron de repartir el número por el colegio, así que cualquier padre que tenga una duda terrible, sea la hora que sea, marca el número de teléfono de la psicóloga de guardia y la sita Espe le da su opinión autorizada. Por ejemplo, un ejemplo, son las ocho de la mañana de un sábado y la madre de Yihad llama a la sita : —Que Yihad está pidiendo el desayuno a patadas en la puerta de mi habitación, ¿qué puedo hacer? —Pues lo que te está pidiendo ese niño es una colleja de efecto sedante. —Gracias, gracias, cómo no se me había ocurrido. O por ejemplo, otro ejemplo, son las doce de la noche y la madre de la Susana Bragas-sucias llama a la psicóloga de guardia, desesp...