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Mostrando las entradas etiquetadas como familia

La cueva secreta - H. P. Lovecraft

  —Pórtense bien, chicos, mientras estoy fuera —dijo la señora Lee— y no hagan travesuras. Porque los señores Lee iban a salir de casa, dejando solos a John, de diez años de edad, y Alice, de dos. —Claro —contestó John. Tan pronto como los Lee mayores se hubieron marchado, los jóvenes Lee bajaron al sótano y comenzaron a revolver entre los trastos. La pequeña Alice estaba apoyada en el muro, mirando a John. Mientras John fabricaba un bote con duelas de barril, la chica lanzó un grito penetrante y los ladrillos, a su espalda, cedieron. Él se precipitó hacia ella y la sacó oyendo sus gritos. Tan pronto como sus chillidos se apaciguaron, ella le dijo. —La pared se ha caído. John se acercó y descubrió que había un pasadizo. Le dijo a la niña. —Voy a entrar y ver qué es esto. —Bien —aceptó ella. Entraron en el pasaje; cabían de pie, pero iba hasta más lejos de lo que podían ver. John subió arriba, al aparador de la cocina, cogió dos velas, algunos cerillos y luego regres...

Pobre Manolito - Elvira Lindo

  El nene no está calvo Mis amigos nunca lo confesarán, pero sé que me envidian. Me envidian por el camión tan grande que tengo y me envidian porque cuando mi padre vuelve los viernes de sus largos viajes, nada más entrar en mi calle, hace sonar dos veces la bocina para anunciarnos su llegada, así que nos enteramos nosotros, pero también se entera todo el barrio. Lo que más mola es que hay una regla sagrada por la cual mi madre nos tiene que dejar bajar a recibirle sea la hora que sea. Te puede pillar en el wáter, cenando o en la bañera, da igual, hay que echar a correr escaleras abajo y llegar a tiempo para abrirle la puerta del camión y lanzarte a su cuello sin piedad. Mi padre sube los tres pisos con nosotros colgando y diciendo: —Me vais a matar, ¿qué os da de comer tu madre que cada día estáis más gordos? El otro día la bocina de mi padre hizo temblar mi barrio a la una de la madrugada. Yo me desperté y me levanté de un salto y me puse las zapatillas en chancleta. Mi...

Crimen en la familia - Ameltax Mayfer

  I Diana Draper miraba por la ventanilla del tren, pero no veía más paisaje que el de su pensamiento. Hacía ya muchos meses que faltaba de su casa, aquella vieja quinta que había sido la delicia de su infancia, aquella vieja quinta que había sido azotada por la tragedia, aquella vieja quinta que había sido emponzoñada por la desconfianza y el rencor...  No la esperaban hasta el día siguiente, pero Diana había preferido anticipar su llegada, algo por dar una sorpresa a su padre y mucho por dar un sofocón a su madrastra. ¡Su padre y su madrastra! ¡Dios, qué escándalo fue aquél! Rafael Valdeduero, sentado casi frente a Diana, del otro lado del pasillo, volvía mecánicamente las hojas de un libro, pero no tenía ojos más que para ella. “¿Qué estará viendo esta chica en ese paisaje que no ve? ”, se preguntaba. “¡Y es guapa de veras!” Diana Draper volvió un instante la mirada y la detuvo fugazmente en su joven observador. “¡Vaya!”, se dijo. “Parece que he hecho una conquista.” ...