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La habitación Número 13 - M. R. James

Entre las ciudades de Jutlandia, Viborg ocupa con toda justicia un lugar des­tacado. Es sede episcopal; tiene una hermosa catedral aunque casi entera­mente nueva, un parque encantador, un lago de gran belleza, y multitud de cigüeñas.  Cerca se encuentra Hald, una de las cosas más bellas de Dinamarca, y poco más allá Finderup, donde Marsk Stig asesinó al rey Erik Glipping el día de santa Cecilia, en el año 1286. Cincuenta y seis golpes infligidos con una maza de hierro de cabeza cuadrada se contabilizaron en el cráneo de Erik cuando abrieron su tumba en el siglo XVII. Pero no pretendo escribir una guía turística. Hay buenos hoteles en Viborg: el «Preisler» y el «Fénix» son todo lo buenos que se puede desear. Pero mi primo, al que le ocurrió lo que voy a contaros, se dirigió al "León de Oro" la primera vez que visitó Viborg. No ha vuelto a poner los pies en él desde entonces, y las páginas que siguen explicarán sin duda el motivo. El «León de Oro» es una de las poquísimas c...

El hombre con piernas - Al Sarrantonio

—No te creo. —Pues debes. —No. —Lo harás —insistió Nellie—. La prueba será un viaje en autobús. —Yo tengo la lista de precios —dijo Willie. Sus ojos relucían—, y pagaré nuestro viaje, pues no te creo, y haré que digas que no está allí. —Está. —Demuéstralo. —Sólo hay una manera. —Una manera —canturreó Willie—. Una manera —repitió, haciendo rodar las palabras por su lengua, sobre sus labios, y lanzándolas por último a la atmósfera. Los ojos de Nellie estaban ensombrecidos en contraste con los suyos jóvenes. —Lo demostraré —dijo ella, con frialdad. —Lo harás —coreó Willie. Después de que Willie fuese al baño (él siempre tenía que ir al baño), salieron de la casa. Se pusieron gruesos abrigos de invierno, espesas manoplas y negras botas brillantes, y se escurrieron de la casa por la puerta trasera, sigilosamente. La madre debía de estar en la parte delantera, junto a la cálida luz del televisor, contemplando sus soporíferas óperas. —Tenemos dos horas —dijo Willie, ...