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Mostrando las entradas etiquetadas como Robert

Amanecer - Robert Bloch

En el cielo silbaron las cabezas de torpedo cargadas con explosivos, y el fragor de su paso hizo temblar la montaña. En las profundidades de su abovedado santuario, el hombre permanecía sentado, deifico e inescrutable, enterado de todo lo que estaba sucediendo. No tenía necesidad de salir desde su refugio para contemplar el cielo. Sabía lo que estaba sucediendo: lo supo desde aquella noche en que el Sol parpadeó y se apagó. Un anunciante, embutido en la bata blanca símbolo de las artes curativas, estaba emitiendo un importante mensaje acerca del laxante más popular del mundo: el que la mayoría de la gente prefería, el que cuatro de cada cinco médicos usaban personalmente. En medio de su elogio de aquel nuevo y sorprendente descubrimiento, hizo una pausa para advertir al auditorio que se dispusiera a escuchar un boletín especial. Pero el boletín no llegó; un momento después, la pantalla ennegreció y rugió el trueno. Durante toda la noche, la montaña tembló, y el hombre sentado tembló ta...

Todos Ustedes, Zombies - Robert A. Heinlein

2217 Time Zone V (EST) 7 Nov. 1970–NTC. Bar de Pop.   Yo lustraba una copa de coñac cuando entró la madre soltera. Anoté la hora: las 22:17, zona cinco, tiempo del Este, 7 de noviembre de 1970. Los agentes temporales siempre apuntamos la fecha y la hora. Es una norma.  La madre soltera era un hombre de veinticinco años, no más alto que yo, de cara infantil y temperamento quisquilloso. No me gustaba su aspecto (nunca me gustó) pero yo había venido aquí para reclutarlo. Le obsequié mi mejor sonrisa de mostrador.  Tal vez soy demasiado severo. No era afeminado. Lo llamaban así porque cuando algún entrometido le preguntaba su profesión, el hombre decía a veces: "Soy una madre soltera." Y si estaba de buen humor continuaba: "A cuatro centavos por palabra. Escribo historias confidenciales para revistas de mujeres." Pero si estaba de mal humor, se quedaba esperando que alguien hiciese alguna broma. En la pelea cuerpo a cuerpo era más peligroso que un policía femenino. Est...

No tires nada por la ventanilla - Michael Avallone

El Impala descansaba rojo y reluciente en la loma del sendero para autos. Bobby corrió hacia él, con los ojos brillantes y batiendo palmas. ¡Él y papá darían una vuelta! Se detuvo intrigado, mientras su padre levantaba el capot e inspeccionaba el motor con cuidado, mirando atentamente los cables de la batería para cerciorarse de que no había ninguna conexión extraña que pudiera significar una bomba. Jamison no había sido tan cuidadoso, pero Jamison había muerto asesinado. Bobby, por supuesto, no tenía manera de saber por qué su padre se comportaba de esa forma y tampoco pensó en eso mucho tiempo. Todo lo que sabía era que él y su padre darían una vuelta. Y papá se había colocado incluso el revólver. Debajo del saco, en la cartuchera de cuero oscuro. El hombre corpulento cerró el capot, satisfecho con la inspección, y le sonrió al niño. —Recuerda —estaba diciendo—, nunca tires nada por la ventanilla. ¿Entendido? No está bien. Sobre todo cuando papá está manejando rápido por la a...