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Los hombres regresan - Jack Vance

El remanente descendió furtivo la escarpada cuesta. Era una criatura flaca y vacilante, de ojos torturados. Se movía en una serie de rápidos desplazamientos, ocultándose tras paneles de aire negro. Corría cada vez que una sombra pasaba, y a veces se arrastraba a cuatro patas con la cabeza junto al suelo. Al llegar a las últimas rocas, contempló la llanura. Se elevaban a lo lejos unas sierras bajas que se confundían con el cielo, pálido y lechoso como vidrio opalino. La llanura se des­plegaba como pana raída, arrugada y verdinegra, salpicada de ocre y herrumbre. Un surtidor de roca líquida se elevaba a gran altura, abriéndose arriba en ramificaciones de coral negro. A cierta dis­tancia, una familia de objetos grises evolucionaba con la ilusión de una finalidad prevista; las esferas se fundían en pirámides, se con­vertían en domos, en manojos de espirales blancas, en agujas que pinchaban el cielo y, como tour de force final, en complejos mo­saicos. Al remanente nada de eso le importa...

Más allá del juego - Vance Aandhal

Metido en su pantalón corto de gimnasia, seco y blanco como la tiza, Ernest se acurrucó al amparo de las gruesas y enrojecidas espaldas de Balfe y Basil Basset, y tuvo un ligero estremecimiento cuando su espinazo tocó la pared. Sabía, por partidos ante­riores, que los mellizos aún no correrían a causa de su excesivo nerviosismo; durante un rato, pues, tenía seguro escondite detrás de ellos. Deslizó len­tamente los dedos por sus mejillas. Mirando por entre los fofos muslos de Balfe, di­visó a los muchachos del equipo contrario alineados en la pared opuesta. Todos eran altos y delgados, y parecían ansiosos por jugar: algunos se pavoneaban, otros contorsionaban sus bocas en ávidas muecas y lanzaban gritos de intimidación de una parte a otra del gimnasio. Acuclillándose, Ernest abrazó sus esbeltas pier­nas y se besó las rodillas. Fijó sus ojos en la ins­tructora. Miss Argentine se detuvo a mitad de camino entre los dos equipos y ajustó el bolso de lona que colga­ba de su hombro como ...