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Lady Bruja - Jane Francisca Speranza Wilde

 Hace unos cien años, vivía en Joyce’s Country una mujer a la que todos los vecinos tenían miedo, porque siempre disponía de mucho dinero, pese a que nadie sabía cómo lo conseguía; y en su casa se comía y bebía siempre lo mejor, sobre todo por la noche: carnes y aves y vino español en abundancia para todo el que quisiera pasarse por allí. Y, cuando la gente preguntaba de dónde salía todo aquello, ella se reía y respondía simplemente: «Lo he pagado». Así que por todo el país se corrió la voz de que se había vendido al Maligno, y de que podía tener lo que quisiera con solo desearlo, y en razón de su riqueza la llamaron «Lady Bruja». Solo salía por la noche, siempre con una brida y una fusta en la mano, y a menudo se oía en mitad de la noche a un caballo galopando a lo lejos, por los caminos cercanos a su casa. Empezó a circular entonces el extraño rumor de que, si un hombre joven bebía sus vinos españoles en la cena y se quedaba dormido después, ella lo embridaba y lo convertía...

Poseídos por demonios - Catherine Crowe

 De todos los ámbitos de la brujería y lo sobrenatural a los que he dirigido mi atención, el de la «posesión demoníaca» es quizá el que despierta mayor fascinación. Muchos médicos alemanes sostienen que hoy en día siguen dándose casos de auténtica posesión, y son varios los trabajos publicados en su lengua sobre la materia; además, creen que el magnetismo es el único remedio, y desechan los demás por resultar, según su parecer, del todo inútiles.  De hecho, consideran la posesión un estado magnético-demoníaco, en el cual el paciente está en comunicación con espíritus perversos o malévolos. Afirman que, si bien se trata de un mal poco frecuente, aflige a ambos sexos y a todas las edades, y es un grave error suponer que ha cesado desde la resurrección de Cristo, o que la expresión «poseído por el demonio», utilizada en las Escrituras, hace referencia simplemente a quien padecía locura o convulsiones.  Los griegos conocían bien esta enfermedad, que no es contagiosa, y, en ép...