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Yo y El Imbécil - Elvira Lindo

  L OS BERNABÉS Por la mañana, nos levantamos y nos costó lo menos 30 segundos saber dónde estábamos: en casa de la Luisa, porque mi madre se había quedado en el hospital con mi abuelo, que ya no tenía próstata. A no ser, claro, que se hubieran equivocado y en vez de la próstata le hubieran quitado el hígado, que es una cosa que, por lo que cuenta la Luisa, ocurre bastante en los hospitales. Es que ella hizo durante un tiempo una colección de errores médicos; son recortes que tiene de periódicos y cosas que le ha contado la gente y que tiene escritas. Dice que un día hará un libro con todo eso y será un best-seller y retirará a Bernabé de trabajar y se irán a una playa con bastantes palmeras y nos llevarán a mí y al Imbécil para que les espantemos las moscas con una rama mientras ellos toman el sol con el dinero del best-seller bien cerquita, para que no se lo quite nadie, dentro de la riñonera, bien pegado a la barriga. Si algún día ves en una playa tropical a un matrimonio con ...

Pedro Urdemales lo sabe todo - Cuento de América latina

 Por los caminos andaba Pedro Urdemales y todos hablaban de sus mil trampas y picardías. Un estanciero, que conocía su fama, creyó que sería fácil quitarle las mañas. Un patrón severo, que lo tratara con rigor, era todo lo que necesitaba ese atrevido para marchar derecho. Y lo tomó a su servicio. –Usted va a hacer exactamente lo que yo le diga. –Pero claro, patroncito –dijo Pedro–. Le voy a cumplir tal cual lo que usted ordene. –Muy bien –dijo el patrón, contento, pensando que con un par de gritos ya lo tenía controlado–. Mañana se va a arar el campo bien temprano. ¡Y no me ande con vueltas! Al día siguiente, bien temprano, Pedro Urdemales se levantó, unció los bueyes al arado y se largó a arar el campo todo derecho. Siguió derecho hasta llegar al alambrado, cortó el alambrado y siguió nomás, por el camino, por los campos de los vecinos. A la noche tuvieron que ir a buscarlo. Había llegado hasta otra provincia arando todo derecho sin parar. El patrón estaba furioso, pero ...