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Encontrado por la policía - Sivela Tanit

Última entrada del diario de un joven necrófilo: “Hoy me masturbaré por primera vez”

El hombre con dedos de cobre - Dorothy L. Sayers

El Club de los Ególatras es uno de los sitios más cordiales de Londres. Se trata de un lugar al que uno puede acudir cuando siente necesidad de narrar el extraño sueño que tuvo la noche anterior, o si desea anunciar el magnífico dentista que ha descubierto. Y si uno quiere y tiene el temperamento de una Jane Austen, también puede escribir cartas a ese club, ya que en él no existen salas en las que esté prohibido hablar, y donde parecer ocupado o absorto cuando otro miembro le dirige a uno la palabra, sería una violación de las normas del club. Sin embargo, no pueden hacerse referencias a la pesca ni al golf. Si la moción del honorable Freddy Arbuthnot es aprobada ante la próxima reunión del comité (y hasta ahora, la opinión respecto a ello parece muy favorable), tampoco se podrá hablar de la radio. Como dijo lord Peter Wimsey el otro día, cuando surgió el tema en la sala de fumar, esos son asuntos sobre los que uno puede conversar en cualquier lugar. Por otra parte, el club no es espec...

Panorama desde la terraza - Mike Marmer

El anaranjado sol, completado su recorrido descendente, iba a salir del cielo de Jamaica; pero, antes de hundirse del todo tras el horizonte del Caribe, pareció inmovilizarse un momento, como en una divina exposi-ción fotográfica. Las sombras de última hora de la tarde se alargaron, extendiendo un leve tinte oscuro sobre la bougainvillea y los hibiscos de brillantes colores, para, por fin, ir a dar contra la brillante y blanca fachada del más lujoso hotel de la Bahía de Montego: el "Dorado". Y en cierto modo pareció un detalle de mal gusto que aquel paisaje de postal fuera alterado por la caída del cuerpo de George Farnham que, agitando las manos y arrastrando tras sí un último grito, atravesó las ramas de las palmeras y se desplomó contra el suelo del patio. Veinte minutos más tarde, en la suite del piso doce, desde la cual el finado señor Farnham había iniciado su descendente viaje, la viuda, inmóvil, sentada en un sofá, constituía la viva imagen de la desolación. Frente a ...

Rubén - Luis Britto García

Traga Rubén no brinques Rubén sóplate Rubén no te orines en la cama Rubén no toques Rubén no llores Rubén estate quieto Rubén no saltes en la cama Rubén no saques la cabeza por la ventanilla Rubén no rompas el vaso Rubén, Rubén no juegues trompo Rubén no faltes al catecismo Rubén no pintes las paredes Rubén di los buenos días Rubén deja el yoyo Rubén no juegues trompo Rubén no faltes al catecismo Rubén amárrate la trenza del zapato Rubén haz las tareas Rubén no rompas los juguetes Rubén reza Rubén no te metas el dedo en la nariz Rubén no juegues con la comida no te pases la vida jugando la vida Rubén. Estudia Rubén no te jubiles Rubén no fumes Rubén no salgas con tus amigos Rubén no te pelees con tus amigos Rubén, Rubén no te montes en la parrilla de las motos Rubén estudia la química Rubén no trasnoches Rubén no corras Rubén no ensucies tantas camisetas Rubén saluda a la comadre Paulina Rubén no andes en patota Rubén no hables tanto, estudia la matemática Rubén no te metas con la muc...

Ser - Luis Britto García

El lactógeno el chupón el pablum los pañales el talco mennen los escarpines el gallo de oro los evenflo la tarjeta de bautizo imprenta la torre los jugos gerber la leche klim el visineral los helados cruz roja la pistola wyandote toys el triciclo northern la cucharilla el tenedor el cuchillo la ovomaltina la cocacola la pepsicola la cola kdt la naranjita la crema dental colgate el cepillo tek los chocolates savoy los caramelos la suiza el lápiz mongol los cuadernos castle los creyones prismacolor la goma de borrar eagle la goma de pegar lepage la tijera de plástico el vaso de plástico el libro primario nuestra escuela la regla de madera el compás de metal el bulto de cuero el tesoro de la juventud la anatomía de cendrero la botánica de fesquet el mascotín de catcher la pelota de fútbol los patines rolling skates la pelota spalding el traje de primera comunión casa la religiosa la medalla juan bautista de la salle el retrato de graduación estudio dana la piñata el pino la quincallería a...

El vestido de Seda Blanca - Richard Matheson

Todo está en calma, y también yo. La abuela me encerró en mi cuarto y no me deja salir. Porque ha ocurrido, dice; creo que me porté mal. Pero fue por el vestido. El vestido de mamá. Ella se fue para siempre. Abuela dice: tu mamá está en el cielo. No sé cómo. ¿Se puede ir al cielo cuando uno está muerto? Ahora oigo a la abuela. Está en el cuarto de mamá. Está poniendo el vestido de mamá en la caja. Siempre lo hace. ¿Por qué? Y lo cierra bajo llave. ¡Ojalá lo dejara fuera! Es un vestido muy bonito, y tiene un olor tan lindo… Y caliente. Me encanta tocarlo con la cara. Pero no puedo, nunca más. Me parece que es por eso que abuela está enojada conmigo. Pero no estoy segura. Hoy fue como todos los días. María Juana vino aquí a mi casa. Ella vive enfrente. Todos los días viene a jugar a casa. Hoy vino. Yo tengo siete muñecas y un camión de bomberos. Hoy la abuela dijo jueguen con las muñecas y todo eso. No entren en el cuarto de tu mamá, dijo. Siempre lo dice. Quiere decir que no desorden...